La amante suicida ama el metro de Moscú.
Marzo 2010
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Stan se despertó en mitad de la noche convencido de haber matado a su mujer e hija en un acto de pura locura. Se giró desesperado y vio que no había nadie a su lado. Corrió a la habitación donde había una camita vacía.
Llora.
La amante suicida recibe e-mails de sus ex.
Regar las plantas de los balcones por la noche.
… ansioso la apertura de la Horchatería Azul…
Ser un buen anfitrión no es fácil. Siempre se tiene que tener preparado un plan alternativo para una tarde de lluvia; una despensa con posibilidades para cambios de menús y restricciones alimenticias; vasos y tazas suficientes para la cerveza y la sobremesa y sonrisas y ganas para acabar la jornada.
La ducha tras el gimnasio. La ducha tras el trabajo. La ducha tras el sexo. La ducha tras el amor.
La amante suicida guarda una preciosa Áspid en el terrario, al lado del televisor, a la que alimenta con trocitos de carne que le da directamente en la boca.
El cosmonauta se llevó al espacio tan solo dos libros.
Las flores del mal y Solaris.
Anni B Sweet - Take on me
A veces pienso en esa dependencia del café que he desarrollado. Es curioso e interesante. La cantidad de hechos y situaciones, tanto banales como interesantes y de vital importancia que suceden alrededor de un café.
A veces pienso en esa dependencia del café que he desarrollado y en que me gustaría ayudar a Violeta a catalogar sitios…
La amante suicida malgastó su tiempo buscando, cuando en realidad lo único que tenía que hacer era esperar y tener los ojos bien abiertos.
- Cosmonauta: aquí suele estar siempre gris. El cielo; gris ceniza.
- Pavel: la última vez que estuve en el espacio el cielo sobre Moscú era de color cereza, y la luna resplandecía en tonos dorados. Deberías limpiarte las gafas.
- Cosmonauta: sabes? a veces preferiría estar muerto.
Comenzar a escribir en una libreta nueva.
Klaus & Kinski - Los niños muertos y la decadencia política